Limpiando Neuras

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Limpiando Neuras

PRESENTACION

"Cuando el niño era niño caminaba relajado. Quería que el arroyo fuera río. Que el río fuera torrente y que este charco fuera el mar. Cuando el niño era niño no sabía que era niño. Para él todo era divertido y las almas eran una. Cuando el niño era niño no tenía opiniones ni costumbres. Se sentaba en cuclillas y se escabullía de su sitio. Tenía un remolino en el cabello y no ponía caras raras cuando le fotografiaban.» ("El Cielo sobre Berlín", Wim Wenders)

miércoles, 3 de octubre de 2012

De ombligo a hormiguita

Conecto y desconecto del ruido callejero. Sumergiéndome (en las desconexiones) en la lúgubre y nostálgica propuesta de Tindersticks, cayendo en una dulce, inocente y perturbadora tristeza.
Aprieto el botón del auricular instantes antes de que la "dulce, inocente y perturbadora tristeza" abandone tales adjetivos y sean sustituídos por patética, manipuladora e inútilmente perturbadora tristeza.
Y me conecto al sonido del aquí y ahora: taladros, obras, motos, risas y discusiones variopintas cercanas.
Así, paso de ser ombligo a hormiguita, de importante a "uno más". 
Así, se desvanece y relativiza mi neura.
Entre vaivenes, aprovecho y exprimo los últimos coletazos del sol (aún preotoñal).
Así, calmo, 
así sucedo en este día a día.



3 comentarios:

  1. buenos estos Tindersticks! que bonita...

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  2. El ruido es eso que intranquiliza, pero a veces demasiado silencio mata.

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  3. De acuerdo, especialmente si se mantiene el ruido interior!!!

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