"Cuando el niño era niño caminaba relajado. Quería que el arroyo fuera río. Que el río fuera torrente y que este charco fuera el mar. Cuando el niño era niño no sabía que era niño. Para él todo era divertido y las almas eran una. Cuando el niño era niño no tenía opiniones ni costumbres. Se sentaba en cuclillas y se escabullía de su sitio. Tenía un remolino en el cabello y no ponía caras raras cuando le fotografiaban.» ("El Cielo sobre Berlín", Wim Wenders)
domingo, 2 de octubre de 2011
Encuentros Atemporales
Aires, olores, risas y besos que no se dan....parajes atemporales...miradas inquietas...
El río que fluye hasta el encuentro imaginario...que se empapa de arena y sal...
Eligiendo eligiendo.. me quedo con esos encuentros atemporales, esos que se dan espontaneamnete salpicados de arena y sal como bien dices.
ResponderEliminarLa imagen por si sola habla de locura y pasión!